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20 June 2017 — Yogini Ekadasi

La gloria de Yogini Ekadasi que ocurre en el mes de junio o julio durante la luna menguante se describe en «Brahma Purana vaivarta» en la conversación del Señor Krishna y Maharaja Yudhishthira.

Maharaja Yudhishthira una vez dijo a Krishna: «Oh, Supremo Señor, oh, Madhusudana! Yo ya he oído acerca de la gloria de Nirjala Ekadasi. Ahora deseo oír acerca del Ekadasi que ocurre en el mes de junio o julio durante la luna menguante».

El Señor Krishna dijo: «Oh, rey! Te voy a hablar acerca del Ekadasi que ocurre en el mes de junio o julio. El nombre de este Ekadasi es Yogini. Este Ekadasi destruye inmediatamente todas las consecuencias graves de los actos pecaminosos y rescata al hombre del océano material. Oh, mejor de los reyes! Ahora te voy a contar una historia de los Puranas para demostrar esa verdad.

Kuvera, el rey de Alokapuri, era un gran devoto del Señor Shiva. El regularmente adoraba al Señor Shiva. Este rey tenía un jardinero yaksha llamado Hema. La esposa de Hema se llamaba Vishalakshi. La belleza de Vishalakshi no tenía comparación y Hema estaba muy apegado a ella. Regularmente él recogía flores en el lago Manasa Sarovara y las daba a Kuvera el señor de Yakshas para hacer una adoración al Señor Shiva.

Un día de costumbre recogió flores pero en vez de traerlas a Kuvera se quedó en casa absorbido en el amor con su esposa. Oh, rey! En ese día Kuvera se quedo sin flores. Esperó en vano la apariencia de Hema unas seis horas. Sin flores no pudo completar la adoración al Señor Shiva. El rey enfurecido de inmediato envió un mensajero a Hema deseando saber cuál era la causa de su ausencia.

Después de algún tiempo el mensajero volvió y dijo: “Oh, Señor, Hema está disfrutando de la compañía de su esposa en su casa”. Cuando Kuvera escuchó estas palabras del mensajero su ira no conoció límites. De inmediato ordenó a sus sirvientes traer a Hema. Al darse cuenta de que ha cometido un error Hema Malí se sintió avergonzado y temblando se presentó ante Kuvera. Antes que nada el jardinero respetuosamente le ofreció sus reverencias.

Kuvera temblaba con todo su cuerpo, sus ojos se pusieron de color rojo, y él dijo: “Oh, pecador! Oh, destructor de los principios religiosos, has despreciado mi Señor Sri Sankara prefiriéndole tu propio placer sensual y por eso yo te maldigo. Vas a padecer de lepra blanca y perderás para siempre la compañía de tu querida esposa. Oh, pobre loco! Vas a irte de aquí inmediatamente”.

Maldecido por Kuvera Hema Malí inmediatamente dejó Alokapuri y nació en la Tierra. Padecía de la lepra blanca y sentía terribles sufrimientos. En este estado experimentando la agonía mental extrema sin comida y agua entro en un bosque espeso que daba miedo. En el bosque él sufría de hambre y sed. Durante el día no sentía ninguna felicidad y por la noche no podía dormir. El sufría insoportablemente tanto de día como de noche. Sin embargo, como ayudaba en el servicio del Señor Shiva, su memoria se quedó intacta. Aunque cometía toda clase de pecados se acordaba de sus acciones del pasado y su mente estaba clara y alerta.
Después de vagar mucho tiempo por el bosque, al fina, l Hema llegó a la cordillera del Himalaya. Vagando allí, por la providencia, el tuvo la buena fortuna de conocer al sabio Markandeya el mejor de los ascetas que vivía durante los siete kalpas. Hema Malí sentía que era un gran pecador, se puso de pie a cierta distancia del sabio y le dio una humilde reverencia.

El sabio Markandeya como era una persona de buena corazón llamó al leproso y le preguntó: “Cómo es que te has puesto enfermo de esta terrible enfermedad? Qué pecados has cometido que ahora te encuentras en un estado tan lamentable?” Hema Malí respondió: “Oh, gran sabio! Yo soy jardinero de Kuvera el rey de yakshas. Mi nombre es Hema Mali. Regularmente recogía flores en el lago llamado Manasa Sarovar y las ofrecía a mi señor Kuvera. Con estas flores Kuvera servía al Señor Shiva”.

Pues, Hema Mali contó toda la historia acerca de sus desventuras y dijo: “Pero ahora no sé porqué esta pobre alma ganó de pronto la gran fortuna de conocer a una persona tan grande como tú. Me enteré de que los corazones de los santos son compasivos y estos santos siempre están ocupados sirviendo a la gente. Oh, gran sabio! Deseando obtener el beneficio esta alma caída se entrega a ti. Por favor, se bondadoso y sálvala”.

El gran sabio Markandeya le respondió compasivamente: “Oh, jardinero! Voy a darte consejos acerca del voto más auspicioso y beneficioso. Tienes que observar el voto de Ekadasi conocido como Yogini que ocurre en el mes de junio o julio durante la luna menguante. Gracias a la observancia de este voto sin duda vas a librarte de la maldición de la lepra”.

Al oír esta instrucción del gran sabio Hema Malí se puso alegre y muy agradecido le ofreció una reverencia a Markandeya. Después de esto é l observaba debidamente el voto sagrado de Ekadasi de acuerdo con los consejos del sabio con lo que recuperó su forma divina. Luego regresó a su casa y se reunió con su esposa. Un resultado que se alcanza a través de la distribución de la comida a unos 88 mil brahmanas se logra mediante la observancia de Yogini Ekadasi. Este Ekadasi destruye todos los pecados y obsequia a uno con la gran piedad».



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