Donación

Estamos sinceramente agradecidos a todos los que han decidido colaborar con el proyecto.

Quiero ayudar a

Boletín



3 August 2017 — Pavitropana Ekadasi

La gloria de Pavitra Ekadasi se describe en «Bhavishottara Purana» en la conversación del Señor Krishna y Maharaja Yudhisthira.

Una vez Maharaja Yudhisthira se dirigió al Krishna con estas palabras: «Oh, Madhusudana, el destructor del demonio Madhu! Cuál es el nombre del Ekadasi que ocurre en el mes de julio o agosto durante la luna creciente y cuál es su gloria? Por favor, cuéntame acerca de esto con todos los detalles».

El Señor Krishna respondió: «Oh, rey! Este sagrado Ekadasi se llama Pavitra Ekadasi. Ahora, por favor, escucha con atención la historia de este Ekadasi que destruye todas las consecuencias de los pecados. Al escuchar acerca de la gloria de este Ekadasi el hombre obtiene unos resultados del sacrificio de Badzhapeyya.

En la antigüedad en el comienzo de Dvapara Yuga vivía un rey llamado Mahidzhit que gobernaba su reino llamado Mahismatipuri. Como el rey no tenía hijos no encontraba ningún consuelo en los asuntos del estado o en los divertimientos. El hombre casado que no tiene hijos no siente la más mínima felicidad sea en esta vida o en la vida próxima. Durante muchos años el rey sin éxito trato de obtener un heredero pero no tuvo la suerte de tener un hijo, la fuente de toda su alegría.

Al darse cuenta de las circunstancias lamentables en las que se encontraba el rey llamó a sus súbditos, a los que trataba como si fueron sus propios hijos, a la reunión real y les dijo: «Oh, queridos súbditos, nunca en mi vida había cometido actos pecaminosos, no reponía mi tesoro con recursos injustamente adquiridos, yo no quitaba la riqueza de los brahmanas y semidioses. Por el contrario, yo conquisté este mundo conforme con el código de honor y me preocupe por vosotros como por mis propios hijos; nunca dudaba de castigar incluso a mis parientes y los juzgaba por sus acciones y también expresaba mi respeto al enemigo si era noble y piadoso. Oh, brahmanas, a pesar de que seguía este camino religioso por que me quedo sin hijo? Por favor, pensad en las causas y dadme un consejo».

Después de escuchar un discurso tan triste del rey Mahidzhita los brahmanas deliberaron y decidieron que por el bien del rey hay que ir al bosque y visitar los ashrams de los grandes sabios que conocen el pasado, el presente y el futuro. Así lo hicieron. Entraron en el bosque y empezaron a visitar los ashrams de grandes sabios esparcidos por el bosque.

Al final, se encontraron con Lomasa Muni que ejecutaba unas austeridades muy severas. Su cuerpo era spiritual y estaba lleno de bienaventuranza. El mantenía un ayuno estricto, controlaba sus sentimientos, tenía el conocimiento de la ciencia de los principios eternos de la religión. El era un experto en todas las escrituras; en la esperanza de vida él no era inferior a Brahma y era radiante. Desoues que pasaba cada kalpa de Brahma un pelo (un loma) se caía de su cuerpo, así que, al sabio lo llamaban Lomasa. El sabio Lomasa era un conocedor del pasado, presente y futuro.

Los consejeros del rey ofrecieron reverencias al sabio y le dijeron humildemente: «Oh, gran sabio! Gracias a nuestra gran fortuna, nos encontramos con un gran alma como tú». El sabio Lomasa pregunto: «Quiénes sois? Por qué habéis venido aquí? Por qué me elogiáis?» Los brahmanas respondieron: «Oh, gran sabio! Venimos a disipar nuestras dudas. Oh, Señor! Nuestro rey no tiene hijos. Somos sus súbditos. El rey nos trata como si fuéramos sus hijos. Sentimos tristeza al ver la tristeza de nuestro señor. Oh, mejor de los brahmanas, queremos ejecutar aquí algunas austeridades severas. Gracias a la gran fortuna de nuestro rey hoy en día nos encontramos con una gran persona como tú. El darshan de una gran persona permite ganar perfecciones de toda clase. Por favor, danos consejos siguiendo cuales nuestro rey sin hijos será capaz de tener un hijo».

Al oír estas oraciones sinceras el sabio Lomasa se sumió por un momento en una profunda meditación y de inmediato vio la vida pasada del rey Mahidzhita. Luego dijo que en su último nacimiento el rey era un pobre Vaisia, un mercader. El hacia acciones pecaminosas. Una vez viajando por los pueblos y vendiendo cosas él tuvo sed. Era el mediodía de dvadashi del mes de julio. Pronto el encontró un hermoso lago y decidió beber de allí. En este momento llegaron una vaca con un ternero para beber. Tan pronto como la vaca trató de hacerlo el comerciante de inmediato la echó de allí y comenzó a beber. Así que el comerciante cometió un pecado. Posteriormente, debido a sus méritos el comerciante fue nacido como el rey Mahidzhit pero él no tuvo hijo.

Al escuchar estas palabras del gran sabio los consejeros del rey le dijeron: «Oh, gran sabio! En los Puranas se dice que los méritos piadosos destruyen las consecuencias de acciones pecaminosas. Así que, por favor, danos unas instrucciones a través de las que todas las consecuencias de los pecados del rey se destruirán y el podrá llegar a ser padre».

El gran sabio Lomasa respondió: «Hay un famoso Ekadasi que es muy auspicioso y se conoce como Pavitra Ekadasi. Este Ekadasi ocurre en el mes de julio o agosto durante la luna creciente. Todos vosotros junto con el rey tenéis que observar este Ekadasi de la manera correcta. Si vais a seguir mi consejo el rey seguramente será bendecido con un hijo».

Al escuchar estas palabras del sabio Lomasa, todos los consejeros del rey se pusieron felices y satisfechos de inmediato. Ellos dieron reverencias al sabio y regresaron a casa. Luego se encontraron con el rey Mahidzhita y le contaron todo lo que escucharon del gran sabio Lomasa. Más tarde cuando llegó la fecha indicada los consejeros del rey se acordaron del consejo de sabio y junto con el rey debidamente observaban el voto de Pavitra Ekadasi. El día de dvadashi como el sabio les aconsejó los consejeros del rey le dieron todo su mérito acumulado. Bajo la influencia de este merito la reina se quedó embarazada y a su hora dio a la luz un hijo hermoso.

Oh, rey Yudhisthira, cualquiera quien observa este sagrado Ekadasi se libera de las consecuencias de las actividades pecaminosas y está feliz en esta vida y en la vida siguiente. Todo él quien escucha acerca de la gloria de este Ekadasi gana en esta vida una felicidad venida de la paternidad y vuelve al sitio de Dios en su vida próxima».



Возврат к списку